Tipos de personajes en una novela: la guía definitiva

Actualizado: 22 mar

¿Qué es un personaje?

Un frenesí

¿Qué es un personaje?

Una ilusión,

Una sombra, una ficción…







Tipos de personajes de una novela que son imprescindibles


¡Un momento! Una sombra, no. No podemos permitirnos que los personajes sean sombras. Al menos no todos. Hay tipos de personajes para todos los gustos y algunos que cumplen funciones muy determinadas. Por eso estamos aquí. Pero que quede claro que nos gustan los personajes sólidos, los que parecen reales, los que nos enamoran y nos obligan a pasar páginas sin parar.


¿Qué son los personajes?


Los personajes son la fuerza impulsora de tu historia. Ellos crean y hacen avanzar tu trama. Los lectores experimentan el mundo que has creado a través de tus personajes, tanto por la forma en que interactúan con su entorno como por el modo en que lo perciben. Además, algunos tipos de personajes ilustran y personifican el tema de tu historia.


Ninguna historia sería una historia sin personajes que transitaran por ella. Por eso en La Escribeteca hemos dedicado una sección completa a su creación y desarrollo. Y ahora que ya sabes esto, la siguiente pregunta lógica es:



¿Qué tipos de personajes debo incluir en mi historia?


Enseguida vamos a eso. Antes de nada hay una cuestión: a la hora de tomar la decisión sobre los tipos de personajes de una novela que van a poblarla, lo mejor es que esperes al momento de la edición. O sea, al segundo borrador.


El primer borrador es ese lugar donde has lanzado los caballos camino adelante, has realizado un recorrido y llegado a un destino que quizá no conocías. Una vez que hayas terminado esa labor de exploración, podrás decidir si todas las personas que aparecen durante la historia deben permanecer en ella. Quizá descubras, durante la edición, que dos personajes se pueden combinar en uno, o que un secundario le roba protagonismo al principal y funcionará mejor si lo transformas en dos de menor relevancia. En cualquier caso, ver todo esto es mucho más sencillo después de escribirlo que antes. Salvo que se te dé de maravilla componer escaletas y tomar todas estas decisiones previamente. En ese caso: felicidades, eres una escritora mapa certificada.

Y ahora sí:

Tipos de personajes de una novela imprescindibles

Estos son los tipos de personajes que toda historia necesita


1.- Protagonista


El protagonista es el personaje principal de tu historia. En muchas ocasiones, los libros de escritura creativa, incluso el mío, Crea personajes irresistibles desde cero, se refieren a la protagonista como la heroína. Sin embargo, esto no quiere decir que deba ser «buena persona». Igual que hay tipos de personajes, hay tipos de protagonistas.


Lo que la convierte en tu personaje principal no es su catadura moral, sino el hecho de que tu novela (o tu relato) cuenta su historia.



Puede que uses su punto de vista para contarla, pero esto no siempre es así. Escojas la voz narrativa que escojas y sea cual sea el punto de vista que uses, hay algo que debes lograr sí o sí: que las lectoras establezcan algún tipo de relación con el personaje. Luego, que la emoción que provoque sea odio o amor, es otra cosa.


¿Has leído o visto Sombra y Hueso? Leigh Bardugo es mi última referencia literaria a la hora de crear secuencias de ritmo vertiginoso y aventuras entretenidas. Curiosamente (o no tan curiosamente) a pesar de que la saga ha reunido cientos de miles de fans acérrimos, también tiene muchos detractores. ¿Y sabes qué le echan en cara a Bardugo los que no disfrutaron de sus novelas? Principalmente, que sus protagonistas son insoportables o que son sosos, o que se portan como tontos, o que carecen de sentido común, o que muestran el carisma de una tortuga.


Personalmente no tengo nada en contra de las tortugas y soy muy fan de Mal, de Alyna y de su intensa relación adolescente. Pero entiendo por qué hay quien no los soporta.


¿Por qué la protagonista es el más importante de todos los tipos de personaje?


La protagonista es importante porque es ella quien impulsa la trama. Aunque en muchas ocasiones parece que están ahí para que les lances pruebas y maldiciones, un poco como diana de tu sadismo, son sus respuestas a esas pruebas y maldiciones lo que define qué sucede en tu historia.


Si tu protagonista tiene la mala suerte de que alguien mata a sus padres en un callejón, su carácter, su personalidad y su pasado condicionarán la respuesta a ese hecho. Una respuesta que puede ser la que lo convierta en Batman, Harry Potter o Jane Eyre. Tres protagonistas muy diferentes entre ellos y que reaccionan de manera única a los retos que sus creadoras les plantean.




2.- La antagonista


Si la protagonista es la «buena», lo lógico es etiquetar a la antagonista como la «mala». Pero recuerda que no es la alineación moral lo que separa a al casting de tu historia en diferentes tipos de personajes.


La protagonista lo es porque cuentas su historia. Historia que suele incluir un objetivo. Pues bien, la antagonista, ya sea buena o mala, es el personaje que se opone a que la protagonista logre ese objetivo.


Ten en cuenta esto cuando diseñes estos dos tipos de personajes: las protagonistas no deben ser perfectas, sino complicadas y humanas. Son sus complicaciones y sus defectos los que las hacen únicas.


Por la misma razón, una antagonista no debería ser 100% malvada. Lo que define a una antagonista es el papel que juega en la vida de la protagonista.


Pero que esto no te haga olvidar un hecho vital que te ayudará a crear mejores villanos: la antagonista es la heroína de su propia historia. Si se opone a tu protagonista, no es por pura maldad. Debes crear motivos de peso para que tu antagonista se interponga en el camino de la protagonista. Y no hay mejor motivo que el hecho de que los objetivos de ambas sean opuestos o de que las dos quieran conseguir lo mismo.



Tipos de personajes secundarios que también deben aparecer en tu novela


3 El mentor


El mentor es la persona que, de alguna manera, guía sabiamente a la protagonista.

A veces lo hace de un modo un tanto cruel y por motivos… en fin, por sus propios motivos:

Espero que no seas fan de Dumbledore:


Harry veía a aquellos dos hombres como si estuviera al final de un largo túnel; estaban muy lejos y las voces le resonaban de forma extraña en los oídos. —Entonces el chico… ¿el chico debe morir? —preguntó Snape con serenidad. —Y tiene que matarlo el propio Voldemort, Severus. Eso es esencial. Guardaron un largo silencio, y por fin Snape dijo: —Yo creía… Todos estos años, yo creía… que lo estábamos protegiendo por ella; por Lily. —Lo hemos protegido porque era fundamental instruirlo, educarlo, permitir que pusiera a prueba sus fuerzas —explicó Dumbledore, que seguía con los ojos fuertemente cerrados—. Mientras tanto, la conexión entre ellos dos se ha hecho aún más fuerte. Es un crecimiento parasitario; a veces he pensado que él también lo sospecha. Si no me equivoco, si lo conozco bien, hará las cosas de forma que, cuando se enfrente a la muerte, ésta significará verdaderamente el fin de Voldemort. Dumbledore abrió los ojos. Snape estaba horrorizado y exclamó: —¿Lo ha mantenido con vida para que pueda morir en el momento más adecuado? —No pongas esa cara, Severus. ¿A cuántos hombres y mujeres has visto morir? —Últimamente, sólo a los que no podía salvar —respondió Snape. Se levantó y agregó—: Me ha utilizado. —Y eso ¿qué significa? —He espiado por usted, he mentido por usted, he puesto mi vida en peligro por usted. Se suponía que todo eso lo hacía para proteger al hijo de Lily Potter. Y ahora me dice que lo ha criado como quien cría un cerdo para llevarlo al matadero…