¿Qué es la trama?

Actualizado: 22 mar


¿Qué es la trama? Te preguntas mientras escoges los hechos que sucederán en tu novela. Y, con esa duda en mente, abres Google y te encuentras con un montón de artículos que aseguran que la trama es el argumento y que el argumento es el tema y que... PA-PA-RRU-CHAS.





Qué es la trama según la RAE


Como habrás supuesto, la acepción que nos interesa es la cuarta; enredo de una obra dramática o novelesca.


El diccionario de términos literarios de Ana María Platas Tasende dice que la trama es:


Discurso, plasmación concreta de la historia o argumento en un texto; diversos recursos técnicos y expresivos pueden alterar el orden cronológico y causal del tiempo de la historia cuando esta se convierte, por medio de la escritura, en trama, y suelen reducir en mayor o menos medida su amplitud.


Aunque nosotros usamos el término argumento en otro sentido, nos valdremos de esta definición para explicar qué es la trama a lo largo del artículo.


Qué es la trama y qué es la estructura


Lo diré en pocas palabras: estructura solo hay una, tramas hay muchas. Puede que esto te parezca un poco reduccionista, pero es verdad. De hecho, todas las demás estructuras narrativas parten o son modificaciones de la estructura en tres actos. Y esta estructura se puede resumir en una sola frase:


Todas las historias contienen un planteamiento, un nudo y un desenlace.


Piénsalo con la cabeza bien fría: los comienzos in media res son eso, comienzos. Y los in extrema res también son eso, comienzos.


Es importante entender esto porque de otra manera perderemos mucho tiempo tratando de averiguar qué estructura usar cuando el truco para enganchar a las lectoras tiene más que ver con la manera de trabajar la trama.

Esto es lo que debes saber:


  • ¿Qué es la historia?: la historia son los hechos.

  • ¿Qué es la estructura?: la forma en que se cuentan esos hechos, que SIEMPRE responde a la secuencia comienzo-nudo desenlace. Puede que algunas autoras experimentales no se adecuen a esto, pero creedme: son una minoría muy minoritaria.

  • ¿Qué es la trama?: La forma en la que ordenas los hechos de la historia.


Vayamos con Santiago Nasar y el detalle de que la novela comienza en el momento de su muerte.


Sí, García Márquez, empieza su novela contándonos el último hecho de la historia. ¿Quiere esto decir que la estructura de Crónica de una muerte anunciada se escapa al marco aristotélico de principio-nudo desenlace? NO


Crónica de una muerte anunciada nos cuenta una historia: la de cómo Santiago Nasar muere por culpa de una relación amorosa que le incumbe más bien poco.


La estructura de esa historia es perfectamente aristotélica:

  1. Comienzo impactante en el que se nos dice que el protagonista va a morir.

  2. Nudo lleno de idas y venidas de varios personajes con sus flashbacks.

  3. Final, donde se nos muestra por fin la muerte que se había anunciado en el primer capítulo.

García Márquez no se estrujó mucho los sesos a la hora de titular la novela. Crónica de una muerte anunciada anuncia una muerte, hace una crónica de la misma y luego la muestra. Insisto: principio, nudo desenlace.


Su trama resulta un poco más compleja porque el autor ha alterado el orden de los acontecimientos.


Al colocar el último hecho cronológico de la historia en el comienzo de la novela, el autor consigue que lo que esperamos de ella sea diferente de lo que habríamos esperado si la hubiera contado en el orden en que esos hechos sucedieron.

La estructura es el conjunto de principio, nudo y desenlace que encontrarás en la inmensa mayoría de novelas del mundo.

La trama es el orden en el que decides presentar esos hechos

Qué es la trama: características


La trama es el orden en que colocas los hechos de tu historia.


Y lo que deseas cuando diseñas una trama es que sea atractiva, que tus lectoras se enamoren de tu novela y no la dejen. Para conseguirlo, ten en cuenta esto a la hora de diseñar ese orden:


1.- Ten siempre en mente a la lectora. Complicar las cosas está bien, pero no quieres que nadie se sienta confusa al leer tus obras. A las personas no nos gusta sentirnos tontas y solemos alejarnos de quien nos provoca ese sentimiento.


2.- Si tienes que escoger entre claridad y profusión de detalles, sacrifica los detalles y quédate con la claridad. Esto quiere decir que es mejor que elimines todos aquellos hechos que sean superfluos o que puedan causar confusión.


3.-Los elementos clave de la estructura son la base sobre la que se sustenta la trama, pero no son inamovibles: puedes crear más giros, más sorpresas, más obstáculos.


4.- La trama ha de ser coherente y para ello tienes que mantener bajo control cuatro elementos clave: personajes, espacio, tiempo y narrador. Siempre que estos cuatro pilares sean firmes, puedes jugar con tu trama cuanto quieras.


5.- No pierdas de vista el final para que se convierta en la guinda del pastel de tu trama.


Elementos de la estructura: comienzo, nudo y desenlace


Expliquemos estos elementos con un ejemplo: érase una vez una araña.


El comienzo


La araña, llamémosla Encarna, se levantó con hambre y con pocas perspectivas de desayunar, al menos a corto plazo. Vivía en Cantabria, tierra del sobao y de los vientos huracanados, así que había perdido la tela durante la noche por culpa de un vendaval a destiempo. Se frotó el estómago con una de sus ocho patas y se dispuso a trabajar con ahínco. Iba a perderse el desayuno, pero el almuerzo no podría esquivar su tela.

Lo primero que hizo fue menear el bullarengue y segregar seda líquida suficiente para que el hilo sobre el que construiría su tela uniese dos puntos de su elección; concretamente, la farola en la que se encontraba y la hoja más verde y sana de un seto cercano. Tomada esta decisión inicial, expulsó un poco de seda, que se solidificó al contacto con el aire y se pegó al metal; dio un salto de trapecista experta y aterrizó en la hoja, donde pegó el otro extremo de ese hilo primigenio.


En otras palabras: Encarna la araña comenzó a tejer.


Igual que he hecho yo al contarte su historia.


Encarna y yo hemos colocado el primer pilar de la estructura de su tela ella y de mi historia yo: el comienzo. Encarna ya ha decidido que su tela se construirá sobre un mástil rígido e inflexible, pero también sobre un segundo punto de apoyo que se meza con el viento. Quizá así la tela no se le desmonte con el siguiente temporal. Yo he decidido presentarte a Encarna como un arácnido simpático y laborioso; además, te he mostrado dónde vive.


Los tres elementos principales de la estructura son importantes, pero el comienzo lo es de manera especial, porque es en este momento donde debes enganchar a tus lectoras.


El nudo


Encarna es experta en mover las caderas, escupir seda y saltar con conciencia geométrica, así que lo hace unas cuantas veces. La parte más complicada en la construcción de una tela eficiente es esta primera. Hay que escoger los mejores puntos de anclaje. Su experiencia le ha enseñado que tres son suficientes, pero Encarna prefiere usar cinco.

El cuarto salto la ha dejado al descubierto. Su cuerpo pardo destaca como una bola de discoteca sobre el envés de una hoja amarillenta. Y la mala suerte ha querido que la dueña de la casa en cuyo jardín vive haya salido a comprobar si el viento le ha provocado mucho destrozo. Además, tiene que tirar la basura y el contenedor descansa sobre la farola. Por supuesto, esta mujer ha visto a Encarna. Encarna por su parte no ha visto a la mujer.


¿Será el sentido arácnido de Encarna suficiente para salvarla de esta enemiga? ¿Podrá terminar su tela y comer en paz? ¿Morirá aplastada por una bolsa de plástico llena de residuos orgánicos?


Todas esas preguntas y muchas más se contestan en esta segunda parte, que es el nudo. El nudo es la parte central de la estructura de toda novela. El conflicto, que se planteó en el comienzo (Encarna no ha desayunado y quiere construir una tela para capturar el almuerzo), se desarrolla en esta segunda parte. Aparecen obstáculos, aliados, trampas, sorpresas. La acción avanza, la historia se desarrolla y se dirige con mayor o menor fluidez hacia la tercera parte: el desenlace.


El desenlace


Encarna ha sobrevivido al ataque del ama de casa, a la aparición de unas niñas armadas con una pelota de fútbol y al exterminador, que pasaba por allí y se quedó milagrosamente sin insecticida. Como araña curtida en mil batallas ha conseguido cerrar la red de seda y no tiene ni agujetas de tanto menear el culo. Encarna es una protagonista fuerte que no morirá de hambre.

Se coloca en el centro de la tela. El seto, mecido por la brisa, oculta la seda a los insectos despistados. Los colores del otoño ayudan a camuflar su presencia letal. Alrededor vuelan mosquitos y se deslizan diminutas crías de caracol. A estas alturas del año no deberían quedar libélulas, pero un ejemplar grande, de enormes alas irisadas, ha sobrevivido al fin del verano. Exhausto, el anisóptero vuela siempre hacia adelante. Las libélulas, pobrecillas, no pueden hacer otra cosa.

Por supuesto, Libe se choca con la tela de Encarna. Volaba rápido, con el viento de cola, así que no queda atrapado de inmediato. La tela cede, se abre un agujero. Encarna, debilitada por la mañana de trabajo, duda. ¿Debe acudir al lugar de la vibración? ¿Debe esperar a que su víctima deje de moverse? El estómago le recuerda que no ha desayunado. SI no come algo morirá de debilidad.

Encarna es una araña prudente, pero el hambre acucia. Las sacudidas de Libe, que no ha sobrevivido al cambio de estación portándose como una libélula atolondrada en plena edad del pavo, cesan.

Encarna avanza.

Libe espera.


Catorce patas y cuatro alas se debaten. La tela vibra, el viento arrecia, el cielo se oscurece, el fumigador regresa con un tanque relleno de insecticida polivalente.


En realidad esta parte de la historia, que forma parte del tercer acto en una estructura de tres actos, no pertenece al desenlace. Se trata de la preparación del clímax y del clímax mismo. Pero es el clímax lo que hace que el nudo de paso al desenlace.


El desenlace vendría a continuación:


Libe, liberada por el viento, continúa volando hacia adelante. Encarna, arrancada de su tela por el mismo viento, comienza a construir una nueva tela en otra parte. Y el ciclo se repite.


El desenlace es esa parte de la estructura de tu novela en la que les cuentas a tus lectoras cuáles son las consecuencias que se derivan del clímax. En ese momento, en el clímax, resuelves el conflicto que habías planteado en el comienzo. Y la resolución debe acarrear algunas consecuencias. En nuestro caso, el clímax es la pelea, aderezada con un vendaval y con la reaparición del exterminador.


El desenlace es la parte final del relato, donde descubrimos que Encarna no ha conseguido su objetivo.


¿Qué es la trama y cuáles son sus elementos?


La historia son los hechos que vas a contar en tu novela o en tu relato.

La estructura es el trío comienzo-nudo-desenlace

La trama es el orden en que decides presentar esos hechos.


Los puntos de giro, los puntos de inflexión, el clímax, las escenas de tensión, los saltos temporales… Todos ellos son elementos de la trama y de cómo los coloquemos dependerá la complejidad de nuestras obras.


Tipos de tramas de una novela


Los dos principales tipos de tramas de una novela dependen directamente de cómo decidas usar el tiempo dentro de la misma. Se trata de las tramas cronológicas o lineales y las tramas no lineales.


  • Las tramas lineales colocan los hechos iniciales de una historia en el comienzo. La historia de Encarna tiene una trama lineal, aunque hace algunas referencias al pasado.


  • Las tramas no lineales contienen saltos temporales hacia adelante o hacia atrás. Los famosos flashbacks y flashforwards del cine que en literatura se llaman analepsis y prolepsis.


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