El clímax narrativo: ponle la guinda a tu novela

Actualizado: 22 mar






¿Qué es el clímax narrativo?

El clímax narrativo es el punto donde convergen todos los hechos, personajes, conflictos y obstáculos de la historia. Pero no solo eso. También es el momento en el que se da un cambio irreversible y completo en la protagonista y,  con suerte, en el resto de personajes y en el mundo que los rodea. Es la guinda de la estructura narrativa.


Pero la respuesta a qué es el clímax de una historia debe referirse sobre todo a las lectoras: es el momento en el que se satisfacen sus necesidades emocionales.


Cómo crear el clímax narrativo perfecto

Para crear clímax poderosos debemos escribir cada frase pensando que es una baldosa amarilla que nos llevará un poco más cerca de la ciudad mágica de Oz. Cada párrafo es un segmento de ese camino y cada capítulo es una jornada del viaje. Así, cuando lleguemos a Ciudad Esmeralda y conozcamos al mago, todas las emociones que hemos ido construyendo florecerán o se marchitarán. De esta manera darán paso a una emoción posterior diferente de las anteriores y que las contiene y supera. Aunque después del clímax no se acaba el mundo porque llega el desenlace.


¿Afecta al clímax de la narración que escribas un final abierto o cerrado?

En el clímax se contestan todas las preguntas que se han sembrado a lo largo de la historia. También se satisfacen todas las emociones implantadas en las lectoras


Si tu novela incluye más de una trama, lo que estamos diciendo debería aplicarse a la principal. No siempre es de esta manera y existen multitud de buenas obras con un final abierto que no cierra nada en absoluto (de ahí su nombre), pero la mayor parte del público lector prefiere las historias cerradas. Aun así, no todas las lectoras son iguales. Debes escoger el tipo de final que mejor le vaya a tu obra y que más te guste a ti.


Existen lectoras racionales y lectoras emocionales. La diferencia entre unas y otras es que las primeras leen para pensar, porque les gusta ejercitar las neuronas. Las segundas leen para llorar, reír o asustarse. El tipo de satisfacción que obtienen de una misma obra es diferente y tú debes tratar de satisfacer a ambas.



Un clímax narrativo que ofrezca un cambio total e irreversible, responda a todas las preguntas planteadas por la narración y satisfaga todas las emociones del público provocará un FINAL CERRADO



Un clímax narrativo que deje una pregunta o dos sin responder y alguna emoción sin satisfacer resultará en un FINAL ABIERTO.



¿Cómo se relaciona el clímax de una historia con el tema?

Puede que hayas estado mareando a la lectora con idas y venidas, con subtramas más o menos interesantes. Sin embargo, cuando llegue el momento de la verdad, cuando resuelvas todas esas tramas y emociones, quedará claro cuál era el tema central de tu novela. Claro, que para que eso funcione, el tema tiene que haber estado ahí de manera latente.


No sirve terminar una novela con una escena de gran tensión que no tenga nada que ver con lo que has estado construyendo. Que la lectora, y quizá la protagonista, se den cuenta de lo que está pasando en el clímax o gracias a él, no quiere decir que sea algo nuevo y desconectado de la historia. Y por eso el clímax es odioso. No importa cuánto hayas trabajado para crear una buena historia: trabajarás más para construir un buen clímax que la cierre como merece.


Para manejar con soltura este y otros elementos básicos de la novela y el relato, te recomiendo que leas este libro:




Y, lo mejor de todo, que lo comentes y pongas en práctica sus enseñanzas en La Escribeteca. Una comunidad en la que el método LOE (Lee con Ojos de Escritora) te ayudará a identificar por qué triunfan las novelas de éxito y cómo puedes mejorar la tuya.






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