Elementos del cuentos de terror imprescindibles

Actualizado: 22 mar

¿Cuáles son los elementos de terror que deben estar presentes en cualquier historia que pretenda dar miedo? La respuesta es que esto depende de las lectoras porque, a fin de cuentas, cada una teme a su propio lobo feroz.






Sin embargo, hay ciertos elementos que harán que tu historia resulte, como poco, inquietante. Independientemente de si basas tu terror en monstruos clásicos, dioses primigenios o la oscuridad del alma humana. Y es que, por mucho que metas dentro de una coctelera tres vampiros, una casa encantada, zarzas parlantes, una señora con ojos rojos y lo agites todo a un ritmo enloquecido, si no sigues unas pocas normas generales no vas a tener éxito.


¿Qué es el éxito para una escritora de terror?


Esta es una pregunta fácil: que sus historias de terror den miedo.


Personalmente, encuentro muy difícil asustar a nadie con una historia. Una se pone delante de la tele y la banda sonora de una película, las apariciones sorpresivas y la atmósfera suelen apañárselas bastante bien para causar sobresaltos. Por desgracia, eso se pierde cuando lees. No es lo mismo que ante tus ojos aparezca un señor de la nada en medio de una habitación con cuerpos colgando de ganchos de carnicero, acompañado por un piano ominoso, que leer la frase que acabas de leer.


Elementos del terror fundamentales: la indefensión




Esta es menos fácil, pero tenemos la suerte de que Juan González Mesa lo explica estupendamente es su artículo El Terror, un juego de niños; publicado en el número 7 de la revista Supersonic. Según este autor, el miedo nace de un sentimiento de INDEFENSIÓN. Anótalo bien: tus lectoras deben sentirse indefensas, vulnerables. Deben creer que algo malo, muy malo, les puede pasar.


El miedo es una reacción espontánea, irracional, primitiva, que sirve para mantenernos a salvo. Una buena escritora de terror debe saber qué situaciones, experiencias o personajes son capaces de crear por sí mismos una situación de alerta.


También debe saber cómo crear esa sensación poco a poco. En realidad se trata de que tus lectoras se encuentren con elementos o situaciones que no saben cómo interpretar, que no encajan ni parecen del todo razonables. Introduciéndolas de manera sabia, siguiendo una progresión ascendente, por ejemplo, la lectora se encontrará inquieta al principio y la tensión irá aumentando hasta que la historia se resuelva en el momento del clímax narrativo.


Producir tensión, inquietud, es una buena meta. Provocar ese picor que se instala allá por la zona del hipotálamo y que a lo mejor provoca un sueño intranquilo, o que las imágenes de tu historia regresen a la cabeza de quien las ha leído unas horas, unos días o unos meses más tarde.


Los 5 elementos de terror que te vendrá bien manejar como una experta




1. Empatía


No vamos a inventar la rueda. Igual que en todas las historias de todos los géneros del mundo, para enganchar a tu lectora tienes que hacer que empatice con tu protagonista. O con todos los secundarios a los que vas a matar poco a poco de horribles y dolorosas formas. Si en una historia de terror no logras que los hechos traspasen  la frontera del papel, tu lectora habrá perdido el tiempo.