Cómo escribir una Buena historia: 8 Métodos y mapas

Cuando hablamos de autoras, el dicho de que «cada maestrilla tiene su librillo» es más cierto que nunca. Por eso, la respuesta a cómo escribir una buena historia es múltiple.

Hoy te presento algunos métodos para empezar a diseñar el mapa de la tuya. Echa un vistazo, escoge el que más te convenga dependiendo de tu forma de trabajar y de tu manera de ser. O, mejor, escoge diferentes partes de cada uno de ellos y crea tu propio método. La receta infalible para escribir una historia no existe. Afortunadamente disfrutamos intentándolo, ¿verdad?




¿Necesitas un mapa para escribir una buena historia?


No es la primera vez que La Escribeteca habla de mapas y brújulas, pero en esta ocasión voy a ser más clara que nunca en esto.

  • No todas las personas se sienten cómodas planificando su escritura. Si la sola idea de trabajar con mapas te da urticaria, lee este artículo desde una distancia segura. No hace falta que pongas en práctica estos consejos, aunque leerlos puede ayudarte de todas formas. Aunque solo sea a reafirmarte en tus ideas.

  • Algunas personas se encuentran en el proceso de abrazar al mapa. Este es un lugar peligroso. Puede que, de manera intuitiva, sepas que la brújula ya te ha llevado tan lejos como puede llevarte. Sin embargo, quizá todavía no estés lista para lanzarte en los amorosos brazos de la planificación. Si este es tu caso: JUEGA. Prueba a planear una historia cualquiera, no tiene que ser la novela con la que cambiarás la trayectoria de la literatura mundial. Experimenta sin compromiso. Dales permiso a estos métodos para fallarte. A lo mejor alguno te da un resultado aceptable.

  • Puede que tengas un método propio de planificación y alguna de estas ideas atente contra tu identidad o tus creencias literarias más arraigadas. Si es así, tienes dos opciones: alzar la nariz, cerrar la página con displicencia y seguir a lo tuyo, o probar de todas formas. ¿Qué puede pasar? Si nada de lo que viene a continuación te sirve, la opción de alzar la nariz etcétera, sigue disponible. Si encuentras un método nuevo que te enseñe cómo escribir una buena historia, eso que te llevas. Tampoco tienes que decírselo a nadie. Puede ser nuestro secreto.

De todas formas, si estás buscando un método para empezar a escribir una historia, puede ser por dos motivos: o bien esto es completamente nuevo para ti; o bien los métodos que has usado hasta ahora han dejado de servirte.


Sea como sea, pasa, acomódate, anota todo lo que te sea útil y olvida lo demás.





Cómo empezar a escribir una historia: 8 métodos que puedes probar


1 Delinea tu idea principal


Las sinopsis son la némesis de todas las autoras que conozco, incluso la mía. Detesto hacerlas. La Buena noticia es que, si empiezas a escribir una historia a partir de una idea nuclear inicial, la sinopsis tiende a ser menos complicada.


Pero ¿cómo escribir una buena historia a partir de la idea principal? Una de las cosas que puedes hacer es echar un vistazo a la lista de posibles historias que Blake Snyder maneja en Salva al gato y que comentábamos en este artículo.


Es casi seguro que tu idea se pueda acoplar a una de ellas. Si por ejemplo cae dentro del amplísimo espectro de: «a una mujer normal le pasan cosas extraordinarias», el siguiente paso es fácil: solo tienes que describir someramente a la mujer normal, los hechos extraordinarios que le suceden, qué consecuencias tienen esos hechos y cómo se enfrentará a los mismos para impedirlos o para aprovecharse de ellos.


Poca cosa.


Empezar de esta manera puede parecer pueril o demasiado simple. Total, una idea inicial puede desarrollarse de mil formas diferente, ¿verdad?


Anotar esa idea y ceñirte a ella te ayuda a acotar tu rango de acción. O sea, que te permite poner el foco en un tema y, por tanto, eliminar un gran abanico de distracciones.


2 Haz un resumen de la historia


Esto es lo primero que les pido a mis alumnas de tutoría porque le encuentro muchas ventajas. Por supuesto, casi nadie llega a mis clases sin tener una idea, así que muchas ya han trabajado con la idea central. Eso nos suele ahorrar mucho trabajo.


¿Y cuáles son las ventajas del resumen? En primer lugar, les permite saber si la idea inicial tiene muchos agujeros, si conocen más o menos el final o si hay hechos que no tienen sentido.


Lo cierto es que las ideas que queremos convertir en historias nacen incompletas. Nos seducen con sus cantos de sirena, con sus posibilidades, con un guiño de los personajes… Pero desarrollarlas conlleva cierto trabajo.


En segundo lugar, hacer un resumen es una manera de saber si la idea nos gusta tanto como para comprometernos con ella. Estas primeras 5 000 palabras, además, nos indican dónde tendremos que indagar más.


Si te aburres del resumen… mala señal.




3 Haz un resumen de escenas y capítulos


No, no estoy hablando de una escaleta. Solo de un resumen un poco más amplio y con divisiones. Para empezar a escribir una historia, necesitamos conocer los hechos que sucederán en ella.


Y para conocerlos no hay nada mejor que ir escribiéndolos uno a uno. Existen varias maneras de hacer esto.


Cómo escribir una historia mediante resúmenes parciales


  • Puedes escribir una línea cronológica de acontecimientos.

  • Puedes escribir solo las ideas que conoces y ordenarlas de manera aproximada. Deja huecos en medio para poder llegar de un lado a otro.

  • Si te apetece empezar por el final para encontrar el camino que tus personajes han de seguir hasta llegar ahí, también es una opción.

  • Escribir escenas principales es una opción, pero nada te impide escribir escenas que se te ocurren y cuya relevancia real todavía desconoces.

Por todo lo anterior decía que resumir capítulos o escenas no es hacer una escaleta. Se parece más a un brainstorming ligerísimamente estructurado.


A estas alturas, ni siquiera habrás empezado a conectar unas ideas con otras, ni a decidir cómo afectarán a los personajes. Es probable que ni siquiera conozcas a tu casting completo.


Las ventajas de empezar a escribir una historia de esta manera son, sobre todo, dos: en primer lugar, cuando termines tendrás un montón de material sobre el que seguir trabajando y podrás escoger con qué te quedas y qué desechas. Por otra parte, habrás hecho una buena parte del trabajo de escaletar.


Y, además, como bonus: un resumen sobre el que redactar después con más detalle elimina el bloqueo. Al fin y al cabo, sirve como libro de instrucciones.




4 Tarjetas, corchos y pizarras


Cierto, la escritura es un proceso verbal, pero eso no quiere decir que no puedas beneficiarte de añadir elementos visuales. De hecho, la funcionalidad más atractiva de Scrivener (un software de gran éxito diseñado para escritoras) es, precisamente, su tablón estilo corcho.


Nabokov, por su parte, utilizaba tarjetas “de biblioteca” y escribía fragmentos o secciones de sus obras. A veces las barajaba para ver si eso le ofrecía nuevas posibilidades de desarrollo de la trama. Esto no quiere decir que dejara la planificación de sus novelas al azar, solo que dejaba que el azar formase parte de una de su proceso de planificación.


Una de las ventajas de trabajar con elementos visuales y tangibles es que te ayudan a percibir la obra en la que estás trabajando como algo físico, que existe. Puede que por eso yo misma prefiera escribir a mano mi primer borrador. De esa manera me siento más cerca de él. Si no eres una persona demasiado digital y te va más lo analógico, esto puede ayudarte a empezar a escribir una historia. La tuya, para ser más concreta.


5 Planifica los pulsos dramáticos al estilo de Blake Snyder


Sí, ya nos hemos referido al autor de Salva al gato antes y es probable que lo hagamos en algún otro momento. Snyder denomina pulsos dramáticos a los puntos clave de una historia. Y tú puedes usarlos como guía para empezar a escribir la tuya.


Aunque estos pulsos son fácilmente identificables con los que conforman la estructura en tres actos y el viaje del héroe, hay algo que los diferencia de esas dos estructuras narrativas. O eso dice su creador. Y es que, más que conformar un plan estricto, los pulsos narrativos se parecen más a una manera flexible de delinear los acontecimientos más importantes de la historia.


¿Cómo escribir una buena historia mediante pulsos dramáticos a lo Snyder?


Ten en cuenta que el autor identifica 15:


1. Imagen de apertura

2. Declaración del tema

3. Planteamiento

4. Catalizador

5. Debate

6. Transición

7. Trama B

8. Juegos y risas

9. Punto intermedio

10. Los malos estrechan el cerco

11. Todo está perdido

12. Noche oscura del alma

13. Transición al tercer acto

14. Final

15. Imagen de cierre


¿Cómo escribir una buena historia mediante pulsos dramáticos a lo Masterclass?


Más que centrarte en esos pasos tan parecidos a la estructura en tres actos y el viaje del héroe, puedes utilizar los pulsos dramáticos como elementos de alternancia entre acción y reacción.


Según Masterclass, pulso dramático es un término que se usa en la escritura de guiones y que describe un momento en que la acción se propulsa hacia delante y hace que la espectadora (en nuestro caso la lectora) se interese por lo que pasará a continuación.


Lo que hay que tener en cuenta en este sentido es la relación entre los pulsos de acción y los de reacción. La reacción muestra la consecuencia de la acción.


Ejemplo: como la madre de Caperucita la manda a casa de su abuelita, la niña cruza el bosque.


  • Pulso de acción: la madre da la orden

  • Pulso de reacción: caperucita cruza el bosque.

La siguiente pareja acción reacción podría ser:


  • El lobo ve a caperucita.

  • El lobo habla con la niña.

Por supuesto, que el lobo vea a Caperucita es consecuencia de que la niña esté en el bosque. Lo que nos lleva a que, una manera de empezar a escribir una buena historia es concatenar todos los hechos que la componen de manera lógica, como hemos hecho con el ejemplo. Hablo mucho de esto en Escribir desde los cimientos.



6 Divide la historia en varios actos


Llegamos a mi manera favorita de plantearse cómo escribir una historia. Puedes echar un vistazo a esta página y comprobarás que hablo de estructura cada vez que me dan la oportunidad. De hecho, soy una firme defensora de que el 95% de las historias responden a la estructura de planteamiento/nudo desenlace.


Si te familiarizas con los elementos clave de la estructura entres actos, te será muy fácil empezar a darle forma a tu historia. Aunque, para ser sincera, creo que esos puntos clave ya te son familiares. Solo por ver la televisión y leer libros has interiorizado esa estructura. Porque está en todas partes.


Puedes leer este artículo, en el que la resumo. O puedes comprar dos de mis manuales más vendidos, en los que trabajo sobre ella.



A modo de resumen,puedes echar un vistazo a esta imagen 😊




7 Dale una vuelta al viaje del héroe


Desde mi punto de vista no hay enormes diferencias entre el viaje del héroe y la estructura en tres actos. La cuestión es que Joseph Campbell, describió las doce etapas de este viaje con nombres diferentes porque él estudio sobre todo la estructura de los mitos.


En ese sentido, Campbel diferenciaba tres etapas:

  • Partida o separación: la protagonista recibe una llamada a ala aventura y la rechaza. Entonces aparece una mentora y se cruza el umbral hacia la siguente fase.

  • Iniciación: la protagonista pasa por una serie de pruebas y tentaciones. Se va fortaleciendo y adquiriendo nuevas habilidades.

  • Retorno: la protagonista vuelve al punto de partida, por lo general tras haber sufrido algún tipo de transformación.

El viaje del héroe se compone de 12 etapas que tú puedes modificar para simplificarlas o adaptarlas al tipo de historia que estés escribiendo. Conocerlas puede servirte como base para introducir sorpresas y giros inesperados.


8 Escribe


A veces, para empezar a escribir una buena historia, solo hay que… sentarse y escribir. No es lo que recomiendo porque, sin algún tipo de planificación, lo más habitual es que nos quedemos atascadas en algún punto, por lo general, del segundo acto de nuestra trama.


Pero si todo lo anterior se te hace cuesta arriba y quieres escribir, escribe. Cada persona debe seguir sus instintos y encontrar su propio camino y ritmo a la hora de escribir.


Para eso existe La Escribeteca, precisamente. ¿Cómo?, ¿que no sabes qué hacemos y estás pensando en apuntarte? ¿No terminas de decidirte? ¡Escríbeme a escribeteca@gmail.com y contestaré a todas tus preguntas.

0 comentarios